
Tema difícil de poner en cuestionamiento, una vez nos planteamos la pregunta, ¿tengo sentido crítico con mi profesión? Comenzamos a darle un gran vistazo a nuestra vida y la manera que la hemos llevado y sobretodo porque escogimos este camino para nuestra formación en la vida laboral.
Esta pregunta es igual de fundamental para nuestro día día, como la carrera universitaria que tomamos, es por eso que desarrollar un sentido crítico, es asegurar inteligencia, planificación, capacidad analítica y reflexiva.
Además, creo que en la profesión de Comunicador Social y Periodismo, una herramienta como la Crítica, es de uso frecuente e inevitable. En el momento de ejercer, “ejemplo, cubrir un conflicto armando o desastre natural”, es sumamente difícil omitir algún juicio o postura respecto a lo que se está mostrando a la audiencia. Claramente no se debe establecer una opinión como tal, pero de ninguna manera ser inmune ante la barbarie del hecho.
Gracias al sentido crítico que mi familia y la academia han desarrollado en mí, puedo emitir puntos de vista con bases sólidas, entender y mejorar modelos básicos de la comunicación como el de Shannon y Weaver o, la Teoría de la aguja Hipodérmica, esta última como la que ha definido mi manera de captar y procesar mensajes que naturalmente me son de provecho, para que de manera eficaz se dé una opinión o conclusión de infinidad de temas. En la medida que nosotros como televidentes, oyentes, lectores, o simplemente receptores de cualquier tipo de mensajes, apliquemos el sentido de la crítica “ojo, no hablo solo en el sentido laboral, también en la cotidianidad”, Definitivamente seremos individuos aptos para entrar en cualquier cubículo de la sociedad y aún mejor, seremos agentes generadores de pensamientos entre masas, o mejor seremos de alguna manera líderes de opinión como lo expone el autor visto en el curso de Teorías de la Comunicación, Paul Lazarsfeld en su libro The People’s Choice .
Para cerrar esta publicación, o en términos académicos “ensayo”, soy un fanático de las personas que poseen un grado de sentido crítico, “una vez más aclaró” no solo en sus actividades de trabajo sino también el sus vidas personales, porque definitivamente de allí es donde damos gestación y crecimiento al sentido crítico, a ese gran sentido crítico que nos va a definir toda nuestra vida.





